


Reseña 45 Años de casados…(7–Segunda Parte) Séptimo lustro de casados 1990/1994:
Fueron dos bodas en un solo lustro, en 1993 la del relato anterior (la reseña 7), y en 1994 (la reseña 7 -- Segunda Parte). Separamos la narración de cada boda y por eso esta segunda parte.
Víctor Antonio y Natalia, invitaron a un fin de semana en Acapulco. Rentaron la Casa Encantada en Las Brisas, propiedad de los Stangeland amigos de Víctor y Marilú de St. John´s. Ahí estábamos los seis, obviamente Víctor Antonio, Andrés, Vero y Juan y Marilú y Víctor Eduardo. Natalia y sus papas, Antonio e Ysela listos para acoger la tradicional “Pedida.” Se pensó que durante la primera cena de ese fin de semana, sería apropiado hacerlo y Víctor Antonio, estuvo como siempre, muy elocuente. Sam Arquieta, el mayordomo de la Casa Encantada, muy eficiente e hizo que todo saliera a pedir de boca, su atención fue de primera.
Al día siguiente, Sam arregló que muy temprano antes del amanecer, saliéramos de pesca en alta mar. Rento un estupendo yate, especial para la pesca deportiva en ese litoral del Pacífico Mexicano. Como precaución contra el mareo marítimo, todos tomamos media pastilla de dramamine. Esta mini pastillita, hizo un efecto tremendo en Vero y en Víctor Eduardo, quienes no podían abrir los ojos. A Víctor Antonio lo afectó, pero no al grado de los otros dos. Vero y su papá tumbados dormidos toda la travesía. Ysela y Marilú aprovecharon para platicar a gusto, Toño, Juan y Natalia verdaderamente gozaron el barco y se desplazaban por todas partes.
Solo pico un bonito de buen tamaño, Víctor Antonio --bajo los efectos de la dramamine- enredó las líneas y perdió la pesca, para desapruebo de los tripulantes. Un banco de delfines nadaba junto al yate, saliendo y entrando del agua a gran velocidad, más rápido que nuestro yate ¡Una escena estupenda! Regresamos a puerto a eso de 15:00 horas y apenas se disminuía el efecto de la dramamine….
Al tomar pasos importantes, en serio, empiezan a sucederse muchas cosas a favor de quienes lo hacen. Al Universo le encantan los empezares, y el comienzo de una nueva unión es algo que atrae lo mejor de todo el entorno. Todo en esos momentos es crítico y parece que algunas cosas podrían salir mal, pero siempre se disipan los posibles problemas y se suceden una serie de asombrosos sucesos.
La elegante y solemne ceremonia religiosa se llevó a cabo en la Catedral de Cuernavaca, dentro de la Iglesia principal, oficiando la misa el Padre Gonzalo Martínez, quien preparo a la pareja; la Diócesis de Morelos permitió que el oficiara, ya que no era el de ahí.
El día de la boda, Víctor Antonio, se despertó muy temprano y ya no pudiendo dormir se le ocurre pedirle al personal de la casa que lo acompañara a limpiar y barrer la Catedral, regresaron después de un buen rato muy contentos, en animo de fiesta, eran antes de las 07:00 AM y entonces Víctor Antonio desayunó con apetito y la familia empezó a alistarse para la ceremonia.
Después de unos momentos de nuestro arribo a Catedral, llego Ysela, seguida unos minutos después de Natalia, la Novia, y su papá Antonio, todos esperábamos un momento afuera del templo antes de empezar la procesión, cuando alguien le da la señal a Víctor Antonio que empezáramos y nos apresura para comenzar la caminata hacia el altar, solo para encontrarnos al llegar sin sacerdote, que no se había enterado que ya habíamos entrado. Lentamente pasaron algunos minutos que se hicieron eternos, hasta que se apareció y todo volvió a la normalidad. No nos enteramos si el sacerdote no se dio cuenta que ya habíamos entrado o quien le dio esa señal a Víctor Antonio se equivoco. ¡Se sucede todo para hacer esos momentos memorables!
Es difícil llenar esta Catedral, pero se encontraba llena de amigos originarios de muchos lugares. La recepción fue en el domicilio de los papás de Natalia. La casa lucía estupenda, el jardín lleno de flores naturales y las mesas bien distribuidas por todo el jardín de enfrente. El ambiente fenomenal, con la música a tono de acuerdo a los diferentes momentos. Ahí se llevo a cabo la Boda Civil y después de la estupenda y magnifica comida todos a bailar y divertirse. Nuestros amigos de Milwaukee, los Wiessgerber, dueños de varios restaurantes, comentaron que la calidad de la comida, vinos y servicio serían difícilmente igualados, que no podrían superarse….Este cumplido --de quien si conoce— se dirigió y se lo merece mucho Ysela, quien lógicamente fue la organizadora y coordinadora que todo saliera bien y en este caso inmejorable.
Al día siguiente Marilú y yo ofrecimos un brunch para todos aquellos que venían de otros países o lejos de Cuernavaca que resultó muy adecuado, dimos de esta manera las gracias a todos estos invitados que se tomaron la molestia de viajar a esta boda y que con su presencia le daban mucha relevancia.
Así quedamos los Ortiz y los Treviño en jaque mate doble y mutuo. Juan, hermano de Natalia, casado con Verónica y Víctor hermano de Verónica, casado con Natalia. A quien se le hacía algo complicada la situación era a los otros hermanos de ambos….pero no ha sido difícil, en realidad ha facilitado muchas cosas.
Posteriormente, Víctor Antonio y Natalia deciden emigrar a California, específicamente radicando en Calabasas (si con “s”) al norte de Los Ángeles, donde Víctor Antonio toma el reto de empezar a captar las llamadas telefónicas que hacían los migrantes Mexicanos a su lugar de origen. Una experiencia que le sirvió para empezarlo en México con éxito después. Natalia empieza y termina su Maestría en “Coaching.”
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