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Tuesday, August 30, 2011

SER PRODUCTIVO Y TRIUNFAR

Víctor A. Treviño Fernández
México, D.F.

Verónica Treviño Fernández
Huixquilucan, Edo de México.

Andrés L. Treviño Fernández
Boston, MA

Queridos hijos

Muchas veces, me han dejado desconcertado los engaños, grillas, tretas y acciones de mala fe; perdiendo la partida en la coyuntura del momento, por haber carecido de la gracia durante esos incidentes, para salir airoso sin desventaja alguna. Escribo esta carta, para estar en posición de fortalecernos, ya que seguro vamos a padecer de lo mismo aún en más ocasiones y sin duda sus hijos también...

Como ejemplo, recordemos aquella cena formal, en la cual contemplamos como una distinguida señora, substituyo las tarjetas de nuestra mesa, para que sus invitados, familia y amigos, quedaran en la que estaba más al centro -la nuestra- quitándonos y haciéndonos a un lado, poniendo nuestras tarjetas en otra mesa… Ya que estas cosas nunca cesaran de sucederse, espero que estas líneas le sean útiles a Andrés, quien deplora la intensa situación política prevaleciente en su trabajo; a Verónica que se enfrenta en varios escenarios profesionales con lo mismo, además en las escuelas de sus hijos; a Víctor con un gran número de proveedores, clientes, empleados, asociados y socios; y, yo inclusive además también, con los escaladores sociales en las Fundaciones y otras Beneficencias.

En la familia Treviño-Fernández, por nuestras raíces, nos hemos propuesto siempre a ser productivos, emprendiendo y triunfando en nuestros asuntos, alcanzando sentirnos realizados. Ser provechoso, es íntimamente gozoso, legítimo, sano y deseado. Cuando no se ha podido, o en la ausencia del éxito, aceptamos nuestra responsabilidad, cubriendo las consecuencias e iniciamos de nuevo. Intuimos que a la Naturaleza le cautivan los empezares, y que el Universo es una cadena interminable de posibles estrenares.

En comparación y analogía, dentro del seno de las actividades profesionales, sociales y en el quehacer político, muchos de los participantes, nuestros adversarios, se mortifican por encaramarse a las alturas o se afanan en salvaguardar una imagen.

Habitualmente minimizan a los individuos productivos por considerarlos amenazantes y se someten a cualquier sacrificio con tal de disimular que ellos son los fructíferos. Lo modifican todo dentro de un match de apariencias. Simulan, enclaustrando la realidad y se mueven dentro de un cúmulo de secretos y por consecuencia de falsedades; los más viejos, naturalmente ocultan su edad, tratan de prolongar su participación en su juego, y se distinguen por sus esfuerzos en controlar todas las situaciones, muchas que naturalmente se les van escapando de las manos.

Escalando puestos y cargos, en todos los escenarios, digamos tanto en las cortes, como en las curias y como en las instituciones; incentivan rivalidades, colocan zancadillas, establecen sutiles juegos entre bastidores para desplazar a este y, en su lugar, colocar al otro, lanzan rumores en desprestigio de sus rivales. Sufren de la obsesión irresistible del poder y la gloria, procurando proyectar una figura profesional, social o pública de respeto y aclamada, pero realmente apuntalada en trampas y poco respaldada en méritos.

Estos personajes, resucitan sentimientos de fracaso tormentosos reales o supuestos. Conciben peligros amenazantes a su causa, pretendiendo explicarse, clarificar y mentir, ante con los que perciben importantes, con el fin de tratar de recuperar la estima que sintieron perder, pero invariablemente resguardando los secretos que siempre los angustian.

Dentro de tanta conjetura, por pre-potencia, toman posesión de las cosas y peor aún, pretenden adueñarse de las personas; creando vínculos de dependencias, esclavizando a los más próximos entre de tanto enredo, anulando su individualidad e impidiendo la expresión y libertad de la propia personalidad, implicando una esclavitud palpable, bajo el intento de control constante con el afán de enderezar la situación que los aflige y eso mismo vuelve a meterlos, en círculos viciosos destructivos.

Pero una vida atiborrada de enigmas y misterios otorga a esas sus complicaciones, más materia prima para amplificarse. Los secretos son formas de negación de engaño deliberado, de miedo a mostrarse tal como se es y de condicionamiento de una comunidad disfuncional. La creación de estas complejidades es un proceso, al igual que todo lo que sucede en la vida. Nadie pretende aumentar el poder de esas complicaciones, pero muchos lo hacen. Es un auto-engaño persistente y que obliga a la mentira a perpetuarse. Ser falso, insulta a quien se es verdaderamente y la máscara en la que se encuentran detrás, definitivamente se caerá muy pronto.

Se consigue por estas maneras, a estar avergonzado por los errores personales y se alcanza llegar a sentirse culpable por las imperfecciones naturales que todos cargamos, las complicaciones cobran fuerza y así se arraiga el sentido de culpa y de la vergüenza. Al no encontrar liberación del sentido de culpa y vergüenza, se llega a la conclusión que se es merecedor de ellas. Es entonces primordial conocer el proceso del perdón para alcanzar la absolución.

El condenar, disfraza el dolor que produce la culpa y cuando se llega a la conclusión de que el dolor interior es un asunto moral, no se tiene inconveniente en culpar a otra persona. Se empieza a separar a “el/ellos” (los malos) del “yo/nosotros” (los buenos). Si se cree que el problema son “ellos”, se proyecta el propio miedo, en lugar de responsabilizarte de él. Se busca y si no se encuentran entonces se inventan, razones por las cuales se hace fácil condenar y culpar a “los malos” escondiendo así el sentido de culpa de uno mismo. El peligro es que esta gente está convencida de que su mal los acecha por todas partes. Lo que sucede realmente es que los creadores de la ilusión son engañados por su propia creación. Todo se ha unido para conferir un enorme poder a sus complicaciones.

Al desabrigar el proceso que alimenta a las complicaciones se da el primer paso para reducir su poder. Estas sombras psicológicas, son una espiral invertida. Empieza con el pensamiento de que se cree que hay que guardar secretos, luego esos secretos, en lugar de permanecer ocultos en silencio, se convierten en una fuente de vergüenza y culpa. Entonces aparece la autocrítica. Pero ésta es demasiado dolorosa para vivir siempre con ella, así que se busca a un tercero para inculparle.

La espiral acaba conduciendo al aislamiento y la negación. Cuando se percata de que se está intentando combatir el pecado y el mal, hace mucho que se perdió de vista el hecho básico que salvaría la situación. El hecho básico es que se ha entrado en este proceso voluntariamente, tomando decisiones sencillas, paso a paso, por mucho tiempo, validando poco a poco, a las sombras…

Se culpa a los demás y no se responsabiliza uno mismo del problema. Se piensa no merecer el amor y el respeto. Se promueve la ira o el miedo como reacciones naturales a la vida. Muchos nos vemos involucrados en estas elecciones desastrosas que asfixian y quitan toda la felicidad. De modo que no hay nada más urgente que invertir el proceso, y cuanto antes mejor. ¡Por lo tanto, para escapar basta con elegir lo contrario!

Hacer frente a estas sombras es un tanto inútil, son obscuridad, que no se puede combatir, a la cual no se puede acometer. Solamente basta prender la luz, para que la obscuridad desaparezca, basta tener paciencia para que amanezca y sola desaparece. Basta entonces darse cuenta de la existencia de estas complicaciones y cuáles son sus causas, para salir y zafarse paso a paso de los engaños, basta ya no darle importancia a las mentiras y ya no permitirse caer en las manipulaciones. El hacerlo así invita a otros involucrados a la liberación, se percatarán de un camino para encontrar su propia emancipación y se unirán uno a uno voluntariamente a ponerle luz a estas sombras, que se disiparán por sí mismas haciéndose más pronto que tarde, insignificantes.

Un autor apunta: “El amor hacia una persona no implica la posesión de la persona pero si su plena afirmación. Quiere decir darle gustosamente el derecho total a su muy y única humanidad. No se ama verdaderamente a una persona buscando esclavizarla, ya sea legalmente o por vínculos de dependencias o de posesión.”

Para disipar esos problemas, tenemos que amar incondicionalmente, dejando en plena libertad a nuestras parejas, hijos, nietos y demás personas cercanas. Así la luz que emitiremos unidos será más poderosa que la obscuridad en la que se encuentran los que se mantienen dentro de los nudos que les ocasionan las complicaciones junto con las confidencias que guardan.

No hay que dejarse atrapar en las sutiles redes de apropiación que nos lanzan constantemente. Esas telarañas se rompen con facilidad, tomando la iniciativa y señalando un mejor camino, resolviendo problemas creativamente, adaptándose, improvisando e innovando y participando con fervor en mejores causas que siempre están a la mano. Sin perder de vista que estamos más arriba y muy lejos de poder ser controlados, simplemente porque no damos tiempo ni importancia a las tretas y trampas que colocan a su nivel.

Sin culpar ni juzgar, solo comprendiendo lo que está en juego, con capacidad de perdonar y cerrando las puertas al rencor. Sin perturbarse ni encolerizarse, sin complejos de culpa ni autocompasión, sin avergonzarse ni entristecerse. Devolviendo bien por mal, vuelto hacia los demás, con paciencia, mansedumbre y fortaleza, suavidad y vigor, madurez y serenidad. Sin descender a la circunstancia de “ellos” en contra de “nosotros”, bajo el entendimiento que contenderles en el mismo terreno o juego solo atiza el fuego y aumenta la tensión sin resolver nada, ya que aunque alguna de las partes dominara a la otra, ambos pierden puesto que la complicación se eternizara.

Nuestros adversarios se distinguen por el uso constante de su ego, de su mente. Elucubran planes haciéndoles falta el conocimiento del dinamismo de su espíritu, del uso del vigor de su corazón. Hay que elevarse al plano espiritual para no permitir que sus tretas y trampas lleguen a afectarnos. Estando nosotros inalcanzables, ellos solos se agotarán en sus intentos de dominio, simplemente no permaneceremos bajo las reglas de su juego. Seremos un blanco en movimiento al que nunca atinaran. Quizás, inclusive unos de ellos aprendan y les demos una salida para sus agonías y círculos viciosos, por lo menos algunos tienen posibilidades de evolucionar inmediatamente y los más difíciles serán eventualmente arrastrados por los que se vayan liberando.

A cada uno de nosotros individualmente, la vida ya nos ha ofrecido oportunidades para manifestar nuestra casta, de mostrar de lo que verdaderamente estamos compuestos, y con honor y dignidad el resultado, ha sido correcto. Se recuerda a su mamá, a Marilú, con los amables atributos que trato de expresar en esta carta, y ¡claro que sí los poseía!, hubo ya, quien apunta que pronto regresaremos a la normalidad, que estamos desorientados por su ausencia. Creo que debemos agradecer la buena memoria que se tiene de ella, pero no nos creamos esa limitada concepción del carácter de cada uno de nosotros y menos cuando juntos en espíritu, si vamos logrando avanzar.

Recojo de Christopher Reeve, su pensamiento sobre la esperanza. Cada uno de nosotros, cuando menos lo esperábamos, hemos tenido que darle cara a enormes retos. Cuando lo inesperado se sucedió, la única guía fue la esperanza. Al encontrarla, nos sujetamos a ella con absoluta determinación. Al tener esperanza, descubrimos poderes en nosotros que no conocíamos – el poder de hacer sacrificios, el poder resistir, sanar y amar. Cuando abrazamos la esperanza, todo fue posible... Yo aprendí esto mismo con Andy y en año y pico en el Dana-Farber Cancer Institute, donde fui testigo, de la mayoría de aquellos con esperanza real o imaginaria salvándose, y los otros que no la abrigaron se extinguieron…

Y por último, mucho cuidado con aquellos que a toda costa solo buscan quedar bien con los demás y ante la sociedad; son los primeros que por su causa traicionaran inclusive a sus más cercanos. Estos se encuentran esclavizados ante todo lo exterior, pretendiendo ser quienes ellos saben no son y nunca serán, causándoles un constante desencanto con su propia persona, ¡y buscan desquitarse!

Es una verdad que lo personal, lo profesional y lo social, coinciden en que quien use todas las fuerzas con que se está equipado, logrará una vida más armónica y segura. Nuestros esfuerzos serán más exitosos y bien recibidos. Nuestras relaciones serán más felices y nuestras tareas más fáciles. Generalmente la educación que recibimos solo se ocupó de alimentar la mente, por eso:


¡La esperanza, reside en colocarnos en manos de las fortalezas de nuestro espíritu!


¡Shalom!

Saturday, August 27, 2011

Cuatro Leyes de la Espiritualidad

Mensaje enviado el 16 de Junio del 2010 a Victor Antonio por su mamá:


En la India se enseñan las "Cuatro Leyes de la Espiritualidad":

La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta", es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido". Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante.No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.
 
La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.
 
Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina".. Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia. 

Creo que no es casual que estén leyendo esto, si este texto llegue a nuestras vidas hoy; es porque estamos preparados para entender que ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado!

Vive Bien, Ama con todo tu Ser y se inmensamente feliz!!

Monday, June 20, 2011

Palabras y Pensamientos de Víctor E Treviño durante la Misa Fúnebre de Marilú el 17 de Junio de 2011, al cumplirse el 1er aniversario de su muerte.


Tomo la palabra para agradecerles su presencia. Esta va a ser la Misa en
conmemoración del Primer Aniversario de la muerte de Marilú “La Reina de
Mahuixtlán”, como yo la apodé. Mahuixtlán en Náhuatl quiere decir: “Lugar
Maravilloso”, así transformaba Marilú el lugar donde se encontrara y ahora es
donde está.

“Cada uno de nosotros, cuando menos lo esperábamos, hemos tenido que darle la
cara a enormes retos. Cuando lo inesperado se sucedió, la única guía fue la esperanza.”

Abrazando la esperanza, todo nos fue posible... Yo aprendí esto mismo con Andy y en año y pico en el Dana-Farber Cancer Institute, donde fui testigo, de la mayoría de aquellos con esperanza real o imaginaria salvándose, y los otros que no la abrigaron se extinguieron…

El paciente, afectado de una enfermedad seria, se graba al pie de la letra lo que comunican los Doctores y al desconocer su afectación, se encuentra en medio de dos atributos, el de la certeza y el de la incertidumbre y cada uno juega su rol ayudando paradójicamente a encontrar lo mejor, aunque las decisiones no sean fáciles. Lo único constante con las enfermedades serias es la inconstancia; la única certeza es un futuro de incertidumbre…

Pero la razón principal de la recuperación de Marilú fue su manera de responder con amor al cariño intensivo que la rodeo. Sin ese elemento nada podría haber sido; ese amor la condujo a encontrar el rumbo para llegar a un final mejor, le ayudaba a encontrar la convicción, para salvar los obstáculos, que de otra manera no se vencerían y era lo que la impulsaba hacia
adelante a ese lugar donde se encuentra la salud…
Sus hijos y todos sus nietos la rodearon durante ese tiempo. El apoyo recibido por muchos amigos y parientes fue un acicate muy efectivo, escribían y hablaban por teléfono constantemente para enterarse del progreso de las cosas. Algunos inclusive se tomaron el tiempo para visitarnos en Boston, como lo hizo el Padre Toño aquí presente.
Esta situación nos brindo la oportunidad de encontrar más valor en la familia, en la religión y en los amigos y sobre todo a enfocarnos en lo más importante dejando atrás lo que no lo es. Es la habilidad de poder gozar la vida sin temer lo que se te presente.
Ahora puedo aseverar con certeza y es evidente, que tuvo que ser un accidente lo que le quitara la vida, porque ninguna enfermedad la vencería...

Marilú decía: “Abraza a las personas cercanas, ámalas intensamente y vive cada día como si no hubiera mañana, porque un día, encontrarás que fue verdad...."

Olvidamos que la palabra hablada contiene su propia muy poderosa magia. Nos abstenemos en decir “te amo” porque asumimos que es algo ya bien conocido. Nos frenamos en halagar al otro, porque después de un corto tiempo, razonamos que eso “se ha dicho antes, así que porque mencionarlo de nuevo”.

Se pasa juntos, por muchos dolores de cabeza, decepciones y promesas rotas para todavía estar amorosos y deseosos del cariño del otro.

Y ahora descubro que mi amor por Marilú era mayor de lo que me percataba estando ella con vida…. Hoy, me doy cuenta que existen planos más elevados del amor y de confianza.

Marilú y yo nos atrevimos a escapar del huacal en el que habíamos caído durante un buen tiempo.

Año y pico estuvimos Marilú y yo viviendo intensamente, inclusive nos pasamos 90 días encerrados durante el trasplante en un ambiente de confianza y verdad, que son primordiales para lograr intimidad y entonces voluntariamente exponerse a estar emocionalmente vulnerable y solo es así cuando la intimidad es sanadora.


Una relación humana totalmente comprometida, permite a las dos personas experimentar confianza absoluta con cada quien. La confianza permite sentir seguridad; abriéndole el corazón al otro y estando totalmente vulnerable ante él o ella--física, emocional, y espiritualmente.


Con el corazón totalmente abierto y vulnerable se experimentan niveles de intimidad profundos que son sanadores, alegres, poderosos, creativos, y de intenso éxtasis...
Se rinde el uno ante el otro con fortaleza y sabiduría--y no con temor, debilidad o sumisión.
La necesidad, de ahora, es lograr desapegarse del pasado, para dar lugar a que se suceda el futuro; vivir solo en el presente trae consigo la posibilidad de re-encontrar la felicidad.
Sin ataduras, hay que fomentar amistades donde prevalezca la confianza, exista atracción, haya compatibilidad intelectual y se facilite la comunión del alma. Así se vivirá con más intensidad y las relaciones personales estarán en un alto nivel gratamente positivo y creativo, sobre todo durante esta, la última etapa de la vida.
Y como dijo mi hijo Víctor Antonio, durante los funerales de su mamá, hace un
año, y una frase que le aconsejo la misma Marilú:
¡Lo que termina – termina!

“El amor hacia una persona no implica la posesión de la persona pero si su plena afirmación. Quiere decir darle gustosamente el derecho total a su muy y única humanidad.
No se ama verdaderamente a una persona buscando esclavizarla, ya sea legalmente o por vínculos de dependencias o de posesión.”

Amemos incondicionalmente, dejando en plena libertad a los que amamos.

Así la luz que emitiremos unidos será más poderosa alumbrando lo que todavía nos
espera...



¡GRACIAS!