
El Padre Toño, como se le conoce en Cuernavaca, tuvo a bien venir a visitar a Marilú y a mí. El Padre Toño en el presente, es la cabeza de Caritas en Latino-América, además de llevar a buenos destinos a la Fundación Don Bosco, para el Desarrollo de Estudiante Morelense, A.C., y es Párroco de su Iglesia en Cuernavaca. Ha viajado por todas las Américas y coordinado con Caritas Estados Unidos y Canadá. Tiene que reportar además constantemente a Roma y enfrentarse a todos los desastres naturales de la región y en contacto con la UNESCO y demás organismos e instancias internacionales con quien Caritas tiene que tener relación, incluyendo las Diócesis del sur de Estados Unidos, para el cuidado de los migrantes y todos los Gobiernos de los países donde actúa.
Se deduce que es un hombre sumamente ocupado y buscado por muchos, que lo ven como la solución de muchos problemas por sus habilidades y carisma naturales.
Llego al Aeropuerto Logan de Boston a las 10:30 del viernes 22 de Mayo y regreso a Nueva York a las 18:00. Esas horas, fueron muy gratas en su compañía. Fuimos al parque central de Boston y al edificio Prudential donde comimos y vimos Boston desde las alturas, en el restaurante que está en el piso más alto del edificio. Solo alcanzó el tiempo para darle una vuelta por Longwood, el campus de Harvard Medical.
El Padre Toño nos ha enseñado con su ejemplo muchas cosas, como amar a las personas aún cuando sean irrazonables, ilógicas y centradas en sí mismas; hacer el bien aunque te acusen de tener otros motivos personales; lograr el éxito a pesar de ganar amigos falsos y enemigos verdaderos; perseverar aún que el bien que haces hoy, se olvide mañana; ser honesto y franco aunque nos haga vulnerables; luchar por todos aún por los perdedores; construir aunque puede destruirse en un solo momento; ayudar a los necesitados aunque te ataquen si los ayudas; dar tu mejor esfuerzo al mundo y no importarte que quizás te rechacen y lo más importante reconocer que todos estamos unidos, aunque no queramos…
También hemos experimentado con el Padre Toño, que cuando se sirve a una causa como la de Don Bosco, no solamente se mejora tu comunidad; pero te hace parte de la comunidad misma. Rompe barreras. Se fomenta la cooperación. Y cuando esto se sucede – cuando la gente hace a un lado sus diferencias para trabajar en un esfuerzo común; cuando luchamos juntos, y nos sacrificamos juntos, y aprendemos de cada quien—todo es entonces posible…
¡El Padre Toño es un inspirado guía espiritual y leal amigo! Nos hizo un gran regalo al venir a visitarnos, sentimos que en verdad importamos y otra vez reforzó nuestras esperanzas…
¡Gracias!
