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Wednesday, June 10, 2009

Dominio de las circunstancias… Maromas del destino que da la vida...

Que tranquilidad tener las cosas bajo control, que sensación de dominio sobre las circunstancias tan confortante. Da además una impresión de poder y la certeza de continuar por la misma muy agradable senda conseguida muchas veces después de mucho trabajo, una percepción de éxito y logro. Siente uno que ya le atinó a la formula de llegar a lograr lo deseado en determinada circunstancia…

Hicimos muchos preparativos para acudir a las celebraciones de graduación de St. John’s Northwestern Military Academy, de Delafield Wisconsin; a conmemorarse durante la semana empezando el domingo 25 de mayo de 2009, ésta ceremonia sería especial y muy importante ya que se celebrarían los 125 años de la Academia establecida en 1884.

Además Víctor (generación 1958), había sido invitado por sus compañeros y amigos de la generación de 1959, quienes cumplían 50 años de haberse graduado, invitando a quien les era relevante de generaciones anteriores y también posteriores, para esta reunión.

Confirmaron su asistencia entre otros Charlie Cord y el Dr. Coronel Eric Chiristman, íntimo desde entonces de Víctor y “Red” Reynolds el Primer Capitán de Cadetes en 1958 y con quien Víctor compartió muchas cosas, asistiría también Basilio Tagarópulos, cadete de la época, de Panamá, de origen Griego. Iba a ser una semana muy divertida y repleta de emociones. También estarían muchísimos otros amigos ex-alumnos, y viudas de ellos, quienes nunca faltan a estas ceremonias, personalidades como Jack, Alice y Tom Polivka, Fran Vorys, Laverne y Gary Smith, Lilah Stangeland, Jack Kirsch, etc.

El Dana-Farber Cancer Institute, dio su aprobación para que Marilú viajara y se pudiera mezclar entre el público, asistir a celebraciones cerradas, etc., hasta el miércoles 20 de Mayo. En esas fechas los conteos de sangre de Marilú, rozaban apenas los mínimos. Ya habíamos hecho los arreglos correspondientes y las reservaciones necesarias ¡Todo estaba listo!

Inclusive Víctor Antonio, nuestro hijo, tenía planeado llegar a Boston el sábado 23 de Mayo para quedarse la semana entera, aunque la última parte no estuviéramos nosotros, Víctor asistiría a una convención de telecomunicaciones a partir del domingo 31 de Mayo en Washington, D.C. Había planeado pasear con sus sobrinos esos días y los primeros días durante su estancia con nosotros, al fin Marilú ya podía asistir a restaurantes y teatros, etc.

El viernes 22 de Mayo nos vimos agraciados con la visita del Padre Toño Sandoval. El estaba en Nueva York y uso el día para visitarnos. Llego al aeropuerto Logan de Boston, a las 10:30 am y se regreso a Nueva York a las 18:00 pm. Esas horas, fueron muy gratas en su compañía. Fuimos al parque central de Boston y al edificio Prudential donde comimos y vimos Boston desde las alturas, en el restaurante que está en el piso más alto del edificio. Solo alcanzó el tiempo para darle una vuelta por Longwood, el campus de Harvard Medical. El sábado 23 de Mayo, llego Víctor Antonio, como estaba esperado.

El domingo 24 de Mayo, fuimos todos a Rockport a pasar el día, la pasamos muy bien a la orilla del mar estando el clima muy agradable. Nuestros tres hijos con nosotros y todos nuestros nietos también. En la tarde Víctor Antonio, Marilú y Víctor fueron al cine a ver la nueva película de Tom Hanks –“Ángeles y Demonios.”

Todo en orden, agradablemente bajo control…

Serían como las 21:30 pm, de ese estupendo domingo, ya en el departamento después del cine, cuando a Víctor le invadió un muy pesado malestar, la última vez que se sintió así, lo internaron en el Instituto Nacional de Cardiología en la Ciudad de México, al haber sufrido un infarto hace ya 10 años. Víctor Antonio y Marilú le tomaron la presión arterial encontrándola en 210/110 y de inmediato partieron hacia el hospital. El Newton-Wellesley Hospital se encuentra a una cuadra del departamento. Entramos por la entrada de emergencia…

Luego, luego nos hicieron preguntas y la enfermera en turno razonó que no se trataba de un infarto y nos puso a seguir el procedimiento burocrático de entrada. Muy necesario para poder tener al paciente bajo control ya que anotan todas y cada una de las medicinas que está tomado el paciente y sus afectaciones pasadas. Además anotan todo lo que pueda ser útil. Mientras tanto Víctor no pudo evitar vomitar en el baño de la sala de espera y momentos después lo metieron a las a salas de re-establecimiento, donde seguían las preguntas…

Ya para entonces Andrés había llegado al hospital. Dedujeron los Doctores, de la sala de emergencia, que seguramente se trataba de dolores de vesícula. Tomaron radiografías y ultrasonido, confirmando su teoría y le suministraron a Víctor dos buenas dosis de morfina, que no le aliviaron, hasta que le inyectaron otro químico que hizo que los intensos dolores desaparecieran.

Una vez controlados los malestares subieron a Víctor al cuarto piso donde paso la noche. Ya entrada la noche Víctor se despertó temblando de pies a cabeza. Llamó a la enfermera, una chaparrita asiática, a quien le dijo que llamara a los Doctores porque seguramente estaba en shock. La enfermera salió de cuarto y regreso con un cobertor de esos que mantienen calor, se lo puso a Víctor, modifico la temperatura del cuarto e informó que ese cuarto se encontraba sumamente frio… Entonces ya pudo dormir Víctor…

Pero, Víctor, de “cuidador oficial” de Marilú de un momento al otro paso a ser el paciente y dependiente de los demás. Se encontraba inutilizado para seguir cuidando de Marilú… Esa noche se sucedió una de las maromas que nos guarda el destino, donde nos puso vulnerables a todos ¡Gracias a Dios que Víctor Antonio se encontraba en Boston! El fue el cuidador de sus padres esa semana, Andrés no dejo de acudir a su trabajo y Vero en atender a su familia, Juan se encontraba en México…

Temprano, al día siguiente, el lunes 25 de Mayo, Víctor y Víctor Antonio conocieron a Michael Reinhorn, M.D., F.A.C.S., quien nos informó que llevaba más de 500 operaciones de la vesícula y que el mismo ya no la tenía tampoco.

Se comprueba, que la identificación con un poder mas grande, superior a nosotros mismos, permite nos arriesguemos sin miedo en lo desconocido e incluso en lo ignorado. Víctor se encomendó al Señor y se puso en las manos de este joven pero experto Doctor, quien llevo a un éxito la Laparoscopía. Ya había gangrena y el Patólogo encontró cuatro diferentes bacterias en la vesícula extraída. En cama durante la estancia en el hospital le pusieron a Víctor unas “botas especiales” para prevenir coágulos, estas botas eran de rodilla a tobillo y apretaban de arriba abajo y de abajo a arriba dando un masaje constante, tal como los trajes de pilotos de aviones caza…


Todo lo planeado, establecido y logrado hasta el momento se vino abajo y de donde quedemos, tendremos que volver a empezar ya que imperará un nuevo orden. Marilú está cada día mejor, falta que se haga oficial después de más exámenes necesarios para darla de alta.

Cancelamos el viaje a Wisconsin. El vuelo, el manejo del equipaje, las ceremonias, eventos, desfiles, comidas y cenas, bajo la falta de energía post-operatoria lo impidieron. Algunos compañeros de Víctor mandaron decir de media broma y medio en serio que Víctor estaba siendo “wimpy” y que no fuera una “mollicadle,” dicho muy propio de la Academia y entre cuates. Se deben de haber burlado de la situación… Víctor tendrá que ir próximamente para ajustar cuentas ¡a la usanza de hace 50 años! Así, a lo mejor, recuperará el respeto de estos cutes de toda la vida… Todos sin embargo le desearon la más pronta recuperación...

Víctor tuvo que regresar dos veces al hospital, la primera porque una de las incisiones se infecto y el Dr. Reihorn quito dos puntos dejando que la herida fluyera, dando instrucciones como limpiarla y como tratarla durante los próximos días. La segunda vez se debió a que el muslo de la pierna izquierda amaneció dormido y sin poder sentir el tacto; una pierna dormida puede significar principio de embolia. El diagnostico se baso en hacerle cosquillas a Víctor de cabeza a pies, Víctor diciendo “yes” si sentía y “no” si no sentía las cosquillas. El resultado fue que por recargarse de ese lado a razón de que las incisiones estaban del otro, se pellizco un nervio “x” que nombraron y eso causo que se durmiera el musculo…