Desde hace semanas hemos querido escribir esta entrada. Otros eventos y ocupaciones nos lo venían impidiendo. Esto ha estado pendiente desde Diciembre 2008 y principios del mes de Enero pasado. Por fin hemos cubierto lo que adelante describimos. Lo bueno de escribir un Blog es que se vuelve a recordar lo que pasó y da todavía más gusto cuando alguien dice que lo leyó!
Rocio González Zardain:
“Chio”, como la llaman, es una chica de verdad adorable, con quien se pasan ratos muy agradables. Es prima-hermana de Ana Paulina y estuvo en Boston un trimestre, paraperfeccionar su inglés.
Se hospedaba en una casa cerca de su escuela, donde el matrimonio que la habita, renta cuartos a estudiantes. Chio, aprobó perfectamente todos los exámenes que le impusieron. Casi todos los fines de semana los pasó en casa de Andrés y Paulina, que es donde la veíamos y de donde partíamos a pasear, junto con toda la familia. Isabel y Chio, salían de compras al Mall de Natick.
Un día sugirió, a Marilú y a mí, que la acompañáramos al teatro el siguiente viernes, y fuimos a ver la obra musical “Chicago” y donde vimos la estupenda actuación de Bianca Marroquín, como Roxie. Le dimos asilo esa noche a Chio, después del teatro, nos integramos durante la mañana del sábado con Andrés, Paulina, Andy y Sofía. La pasamos estupendo como ya mencionamos anteriormente en una entrada anterior en este Blog. Nos fue muy grato estar acompañados por Chio. Muy cumplida y amablemente nos dejo un regalito a su regreso a México.
Víctor y Nat:
¡Se pone sensacional con esta pareja! Saben de buenos restaurantes, hacen bien su tarea investigando con anterioridad y les encanta pasear a lugares interesantes. Se esfuerzan en que nosotros, Marilú y yo, la pasemos bien.
Trajeron su equipo de esquiar, pero no hubo ocasión de hacerlo esta vez. Nos acompañaron a visitas importantes con el Dr. Freedman y el Dr. Mauch en el DFCI/BWH. Así atestiguaron el progreso que lleva Marilú con su linfoma y esto hace sentir a Marilú que sus hijos están apoyándola.
Fuimos al magnífico Museo de Arte, el muy conocido “Museum of Fine Arts, Boston” o “MFA”. Este museo en su entrada por la calle de Huntington, tiene la estatua del indio viendo hacia arriba, con los brazos abiertos hacia abajo, montado en un muy agotado caballo. Una réplica de esta estatua, se encuentra al pie del asta bandera principal en St. John’s Northwestern Military Academy en Wisconsin. Esta estatua fue heredada de la vieja Northwestern Military & Naval Academy que St. John’s absorbió quedándose con sus símbolos y algunas de sus tradiciones, como las gaitas que ahora forman parte integral en los desfiles y otros eventos.
Variadas exhibiciones, de las que más nos gustaron la estupenda colección impresionista y de arte Europeo del siglo 20, con obras maestras de Monet, Degas, Renoir, Pissarro, Sisley, Gauguin, van Gogh y Rodin. De otras épocas obras de Europa como las de El Greco, Rembrandt, Rubens y Donatello. No podían faltar Obras de Arte de las Américas de Revere, Copley, Sargent, Cassatt y O’Keeffe.
Próximamente una colección de Frida Kalo. Tenían una estupenda colección de fotografías de las galerías Herb Ritts y Brown.
Exhibían arte egipcio, griego y etrusco, chino, japonés, tesoros asirios, hindú, coreano, africano y oceánico. Arte Contemporáneo, dibujos y fotografías, textiles y arte de moda. Hay que asistir frecuentemente a este museo, se encuentra en constante cambio con las diferentes colecciones que de tiempo en tiempo se exhiben ahí.
Visitamos el Museo y Biblioteca “John F. Kennedy”, se olvida que el Presidente Kennedy solo duro en el poder escasos tres años. En estos 36 meses logro establecer un cambio en el curso de los Estados Unidos. Durante su campaña política para ganar la presidencia en 1960, se desempeño brillantemente en los debates con Richard Nixon, enfrento a la crisis de los misiles en Cuba, empezó el esfuerzo de llegar a la luna y dejo la certeza que se podía cambiar de rumbo. Estados Unidos dejaba atrás con este joven líder, a los personajes de más edad que tenían el mando durante la segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. El era un joven que había servido en el mayor conflicto del orbe con honores, que apreciaba y veía al mundo con un futuro diferente. Rompía también con la tradición protestante al ser católico y venía de una familia de orígenes Irlandeses que había resurgido dentro de la sociedad americana.
El Museo también recuerda en una o dos salas a Robert Kennedy, hermano menor de John F., quien también fuera asesinado tiempo después durante su propia campaña presidencial. No podía faltar la agradable presencia de Jacky, la elegante y bella Primera Dama, hay una colección de los vestidos que usó durante varios eventos de gala.
La tradición Americana de crear estos Museos-Bibliotecas de sus ex-Presidentes, es estupenda, no solo para los estudiosos de la historia, permitiendo que todo el público pueda observar y aprender los hechos que se sucedieron durante la época del Presidente en el poder en aquellos momentos. Es una manera de atestiguar los hechos. Vuelve a verse y escucharse el discurso de toma de posesión que dice: “No preguntes que puede hacer la nación por ti, haz lo que tú puedes hacer por la nación”. Y otros discursos importantes como el que se compromete a estar en la luna en diez o menos años y sus dramáticos informes televisados sobre la crisis de los misiles en Cuba. Muy buen lugar para visitar y recordar esa época…
Llevamos a Víctor y Nat a las Newport Mansions. Visitamos dos mansiones, ambas de la familia Vanderbilt, todavía estaban decoradas con sus arreglos navideños. El material y flores para estos arreglos, provienen de los jardines propios de estas mansiones y son expuestos por los mismos jardineros y personal dedicado a cuidar las mansiones.


Los arreglos tienen un gusto exquisito como podrán ver de las fotos. No nos cansamos de ver estas mansiones, inclusive no hemos dedicado el tiempo que se necesitaría para estudiar los muebles que son magníficos y de maderas claramente muy finas. Y así están por verse en detalle muchas otras cosas, como por ejemplo las pinturas y tapices que adornan las paredes.
Por el otro lado están las historias que envuelven a quienes construyeron las mansiones, los arquitectos e ingenieros constructores, los dueños y sus descendientes, los eventos que se hacían para entretener a los niños. Las actividades organizadas con los invitados, tanto en tierra como en el mar y en aquellas épocas hasta el cuidado que se necesitaba dar a los caballos y carruajes.
Pasaban únicamente dos máximo tres meses al año, durante el verano, en estas mansiones. El surtir de comestibles ha de haber sido un arte para no solo alimentar a la familia y sus invitados si no a mas o menos 40 personas que formaban el personal necesario para atender la estancia de los dueños y su séquito.
Las mansiones, hacen de testigo de una época que nunca regresará, donde algunos podían darse esos lujos, que en la mayoría de los casos no pudieron gozar de sus propiedades como pretendieron hacerlo. Siempre existieron impedimentos para lograr que la idea principal al construirlas se realizara; divorcios, enfermedades, viajes, crisis, obligaciones, en fin todo lo que pasa en la vida. Sin embargo, otros para los que generalmente no estaban destinados los privilegios de estas propiedades, si pudieron gozarlas quizá mejor que los propios dueños originales. Las mansiones son muy parecidas a las “Mannor Houses” Inglesas, también construidas por magnates aristócratas de la época. Era seguramente una moda de los millonarios de entonces… ¡Que manera de expresarse!
Durante esta visita de fin y de principios de año hubo mucha armonía. Apreciamos profundamente que así se sucediera. La convivencia fue entonces muy agradable, haciendo más fuerte el vínculo familiar entre Victor Antonio con sus padres y Nat con sus suegros.
Víctor Adrian Mayer Watts:
Víctor Adrian, nos avisó con tiempo que estaría en Boston donde tomaría un curso al que lo enviaba su empresa Costco. Vino solo, ojalá que próximamente se repita la visita y pueda traer a Julieta. Víctor Adrian, se hospedo con nosotros el fin de semana, al terminar su curso, mientras se quedo en el hotel asignado por su compañía.
Con el visitamos Harvard, hacía mucho frío ese día, entramos a la cooperativa de artículos con el emblema y símbolos de Harvard y adquirimos cosas; otro día comimos en un Pub, junto con Andrés y familia donde sirven “Buffalo Wings” a cada plato le ponen 20 y pican mucho, rápido se pierde sensación en la boca, se duerme, y el sabor perdura, las alitas son buenas para el frío.
Durante la mañana del sábado acompañamos a Andrés y Andy a una súper bajada en Newton, a echarse en avalancha en la nieve. Andy llego a la cima y sin decir agua va, se echo y llego lejísimo. Víctor Adrian una vez que regreso Andy también se lanzo y agarro mucha velocidad, después le toco a Andrés y así estuvieron echándose por la bajada varias veces. Marilú y Víctor E., después de hacerse paleta efectivamente en el frío se refugiaron con la calefacción en el coche.
Andrés y Víctor Adrian se pasaron unas horas en el coche, visitando todo lo importante de Boston. El Domingo en la madrugada (4:30 AM) llego el taxi que Víctor Adrian había reservado para ir al aeropuerto. Al llegar a Seattle, su destino, tuvo a bien hablarnos por teléfono. Cruzó el Continente Americano de costa a costa en ese vuelo otra vez.
Pues, fue placentero y agradable haber tenido la oportunidad de pasar medio fin de semana con este sobrino. Nos parece que está en un camino estupendo para lograr establecer una carrera de mucho éxito ¡Le deseamos un futuro lleno de realizaciones y la mejor de las suertes!