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Wednesday, August 18, 2010

SOBRE MARILU


COMO DEBEMOS DE RECORDAR A:

marilu


La debemos de recordar tal y como era,

¿y cómo era?

Tú te acordaras de ciertos aspectos que se me escaparán, yo la recuerdo así:

  • ALEGRE: Inclusive en sus propios momentos tristes daba confort a los demás.
  • VALIENTE: Enfrentó los retos más difíciles y dolorosos. Con su primerizo, por ejemplo, aguanto 24 horas de labor antes de que los Doctores dictaran la cesárea.
  • AMABLE: Con cualquier persona y ante circunstancias adversas.
  • FIRME: Siempre que era necesario y muy seguido cuando la acompañaba la razón.
  • DULCE: Que no lo podía evitar, así era su comunicación con quien fuera.
  • INTELIGENTE: y además instruida. Usaba su intuición combinando con los datos y hechos que sabía.
  • ACTIVA: Participaba con ahínco en las cosas que le interesaban, en las cosas de sus hijos y de su marido. Era muy aceptada en los ámbitos de negocios de Víctor.
  • ESPIRITUAL: 25 años en el CENTRO de CURACION de ACTITUDES (CECURA), donde fue fundadora, y muy centrada en su religión católica.
  • PRECISA: Jamás exageraba y nunca mentía. Cuando se equivocaba se corregía al percatarse.
  • PRUDENTE: Sin esconder la realidad con falsas cortesías, encontraba el momento.
  • Bella: ¿Recuerdas sus ojos, su mirada y su figura?

Y aún mas...., que son muchos cumplidos que ahora caen en el vacío, porque ya no está para recibirlos. Y aún si estuviera, nunca los aceptaría, así era ella también, tímida y con los pies en la tierra, no permitía adulaciones…

Pero como más la recuerdo es en una actitud positivamente ganadora. A lo que le entraba, lo hacía con gusto y con ganas. ¡La foto anexa capta eso!

En el particular caso de la foto, la actitud fue motivada por haber cocinado sabrosamente el pavo acostumbrado en "Thanks-Giving", cuando estábamos en Boston, en medio de sus tratamientos contra el cáncer. Colaboraron en el esfuerzo culinario, Vero y Ana Paulina, mientras que la intervención de los demás fue comernos el pavo.

Me dicen que el proceso contra el cáncer, debió haber sido muy difícil para mí, como su cuidador principal… Pero no fue así, ella nunca externó sus dolencias y no quería que nadie, principalmente sus nietos la vieran enferma.

¡Así las cosas, yo no la pase mal! Resultó fácil cuidarla y fascinante el proceso científico aplicado, dentro de un marco de determinación de salir bien adelante, que toda la familia adoptó.

Las ayudas y guías que recibimos de parte de las Instituciones Médicas afiliadas a Harvard Medical, como el Dana-Farber Cancer Institute, en Boston, fueron magníficas y como también las del Hospital ABC, en México.

Es así como esta familia, aún sin Marilú, quiere ver las cosas. Ya con la práctica no nos debe de ser difícil, tenemos el ejemplo, además del de Marilú, el de Andy, nuestro nieto y el de Carmina, su hermana, que vencieron lo que en su momento parecía imposible.

Los accidentes son lo que son, sorpresas que no esperábamos…

Baja y circula su foto anexa, así queremos que Marilú permanezca en la mente de todos…


Gracias.

Víctor E. Treviño