Desde que Marilú salió del hospital, todas sus lecturas iban en aumento gradual y más o menos rápido, que daba mucho gusto y entusiasmo, ya que había una mejoría constante; sin embargo hace una semana bajaron ciertas lecturas y otros elementos se salieron de lo normal. Marilú por tres o cuatro días no se sentía bien y no podía dormir adecuadamente, tenía un dolor en el vientre que era difícil definir y un malestar agudo y falta de apetito.
Se complica el diagnostico para detectar cual es la afectación o si se debe a efectos secundarios o ambas cosas o más bien a qué grado es cada una. Le redujeron ciertos medicamentos y se recordó que la vesícula de Marilú se encuentra porcelanizada y su falta de funcionamiento en combinación con las medicaciones y el nuevo sistema inmunológico tomando forma a razón del injerto de las nuevas Células Madre, hacen un cuadro complejo y enredado. Por estas razones vinimos al tratamiento a este centro de investigación.
Los cambios de medicamentos hicieron buen efecto en Marilú que empezó a sentirse bien y con energía casi inmediatamente. Mañana lunes 30 de Marzo vamos a otra sesión en donde seguramente podremos sentir que vamos bien y por el camino correcto.
Marilú al salir se cubre la boca y nariz con los tapabocas de hospital y se pone guantes para no tocar ni aspirar nada que la pueda infectar. Sobre todo durante visitas a los hospitales donde hay toda clase de enfermos. Se espera que a partir de esta semana empiecen a subir sus defensas rápidamente.
Cambios en su funcionamiento hepático hacian que los Doctores pensaran en hepatitis, hasta el momento que se pudo ver y confirmar con claridad, que había expulsado una pequeña piedra de la vesícula. Marilú y Víctor pansaban que su vesícula no operaba y nos informan ahora que a pesar de sus piedras, una grande de 3 centímentros, si trabaja... ¡Como toda esta clase de noticias, que bueno que la sospecha no era lo correcto! En este momento una infección puede ser muy seria y no se diga una hepatitis...














