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Friday, October 23, 2009
Tuesday, October 20, 2009
Homenaje a Ricardo G. Mayer por Eduardo Torreblanca Jaques
| BIEN...A TODO DAR" |
No recuerdo bien cuando conocí a Ricardo Mayer. En realidad carece de importancia el saberlo. Lo que siempre se me quedó en la memoria, y me acompañará ese recuerdo hasta que muera, es que invariablemente tenía una sonrisa en la boca y una disposición a disfrutar la vida a toda costa. “¿Cómo estás?”, invariablemente le preguntaba. “Bien… A todo dar”, siempre, siempre fue su respuesta. Siempre. Hablé con él 15 días antes de su muerte y ya con la voz un poco disminuida (Ricardo tenía una voz muy potente), postrado en cama, sentenciado a muerte que le rondaba por diagnóstico médico, luego de la aplicación de morfina para mitigar los tremendos dolores que le aquejaban, le pregunté: “¿Cómo vas Ricardo…?” “Bien… A todo dar”, contestó. Comenzamos a trabajar juntos desde hace aproximadamente nueve, diez años. Se acercó o me acerqué, no recuerdo, para que fuera el comentarista de asuntos financieros personales del programa ENTORNO, que luego se transformó en ENTORNO AL DINERO en Radio Trece. LUEGO cambió a UNIVERSO PYME en Radio Fórmula para luego regresar a las frecuencias del 1290 AM ya como UNIVERSO PYME. Siempre con el tema de FINANZAS PERSONALES. Fue precursor de este nicho informativo y, sin temor a equivocarme, creo que fue uno de los primeros y sin duda el más amable en la radio mexicana. Conformó un CONSTRUCTOR DE PRESUPUESTOS que ofrecía gratuito a los radioescuchas para que aprendieran en qué estaban gastando y cómo administraban sus recursos. Organizamos un par de cursos para que se orientara a los radioescuchas sobre la mejor manera de trabajar el dinero, resolver sus problemas de distribución de los recursos para evitar sobre endeudamientos. Siempre, invariablemente, fue atento y dispuesto a ayudar al prójimo. La radio constituyó para Ricardo un punto importante para reconocerse útil socialmente hablando. Le apasionaba saberse, y sobre todo, sentirse no solo necesario, sino querido. Se lo dijo varias veces a Gaby ya con el conocimiento de su agresivo cáncer. Era como un niño grande, muy grande, con un sobre peso notorio, una barba que me recordaba a Santa Claus y una cachucha muy inglesa como las que usaba Nacho Tréllez cuando entrenaba al Cruz Azul. Voy a extrañar su sonrisa. NO tengo mucho que reclamarle a Ricardo y si mucho porqué ofrecerle disculpas. Disculpas Ricardo, por no haber ido a la Boda. Nunca pude explicarte que tu amigo era antisocial y que prácticamente evito siempre eventos sociales como bautizos, quince años, bodas, fiestas, comidas. Y menos en la Ciudad de México. Es, ha sido y será un acuerdo familiar. Nada en la Ciudad. Nada. No fui a la boda porque a la única boda que tuve que ir fue a la mía. Perdón por no haber aprovechado ese lugar en la mesa principal como me lo prometiste, orgulloso y hasta entusiasmado. Disculpas Ricardo. Nada personal. Perdón también por no haberte ido jamás a escuchar y tocar ROCK. Nunca fui rockero ni nunca lo seré. Ahora mucho me arrepiento el no haberte ido a escuchar. Te extrañarán tus amigos del grupo, como yo por no haber tenido ese disfrute. Pero te voy a reclamar, Ricardo, por no haberme llevado nunca a comer los jueves los tacos de suadero. Eso si, Ricardo, jamás te lo voy a perdonar. Nos quedamos tristes por tu muerte, pero nos quedamos con un acervo que mantendremos en UNIVERSO PYME como la mejor muestra y reconocimiento a tu voluntad de apoyar a los empresarios y ciudadanos en la compleja tarea de administrar de manera ordenada y eficiente sus recursos, su patrimonio. Me propongo la tarea de sugerirle a los tuyos que UNIVERSO PYME publique juntos tus artículos que conservabas en aparente caos en un fólder repleto de hojas amarillas con los esquemas de tus comentarios radiofónicos. Decías que la radio había sido importante porque te había obligado a concentrar y organizar tu conocimiento. Por lo pronto, tu sección seguirá siendo tuya y tus lectores seguirán leyéndote. Haremos lo posible porque antes de que finalice octubre del 2009 tus radioescuchas puedan seguir siéndolo en la página de nosotros. Ricardo: Muchas gracias por todo. Muchas gracias por tu apoyo invariable, celoso y certero. Gracias por todo lo que nos diste sin que te dieras cuenta. Disculpa mis ausencias e incluso mi trato un tanto distante y escueto del que ahora me arrepiento. Disculpa por no haberte ido a decir gracias y a despedirme cuando sabíamos que estaba cerca el momento de tu partida. Ahora sí que estás BIEN… A TODO DAR, Ricardo. Los que nos quedamos, te conservamos en el corazón, con un sentido y sincero agradecimiento por todo lo que nos supiste dar, generosamente, como tu sonrisa amplia y tus ojos vivarachos y querendones. Hasta pronto, amigo.
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Thursday, October 15, 2009
Wednesday, October 14, 2009
Reseña Aniversario 45 Años (8—Cuarta Parte) 1995-1999:


En Mayo 15 de 1999, nace el ya ahora famoso, Andrés “Andy” Treviño d’Argence, el primogénito de Andrés y Paulina. Todo nacimiento trae transformaciones profundas en la familia, pero este nacimiento rebasó todas las expectativas, como dice el propio Andrés propició la “Paternidad Extrema.”
Paulina llevó su embarazo de manera ejemplar, se mantuvo en su peso y se cuido en mantener su condición física durante las 38 semanas. Los ginecólogos se sentían muy confiados de todo, era un caso de los que se sabe que todo iba a estar dentro de la normalidad. Había expectación y felicidad alrededor del embarazo. Inclusive meses antes Lupita la mamá de Paulina, Marilú, Víctor E., y Andrés viajaron a Dallas, Texas, para traer todo lo necesario y más para el bebe.
Andy era el primero de su generación del lado D’argence/Zardain y entonces como es de esperarse todos inclusive sus bisabuelas Doña Margot y Doña Soco en Tuxtla, Chiapas alegres por la esperada llegada de Andy. Lupita viajó al D.F., para estar presente y apoyar a Paulina, los demás de Tuxtla llegarían después de que Lupita avisara que ya era hora. Ese fin de semana Víctor E., y Marilú viajaron a Coatepec, Veracruz, para atender a la boda de Mario III, se esperaba el nacimiento de Andy para la semana siguiente.
Como siempre, los bebes llegan cuando llegan, y Víctor E., recibe la llamada de Andrés, en su celular en Coatepec, donde le informa que de acuerdo a la consulta que acababan de hacer con el Ginecólogo, ya se empezaban a preparar para ir al Hospital Ángeles de Interlomas a recibir a Andy.
Marilú y Víctor E., se encontraban ante la disyuntiva de salir de inmediato hacia la Ciudad de México o quedarse a terminar la boda y salir más tarde o temprano al día siguiente. Se estimaba que los parientes de Chiapas llegarían al día siguiente o después y Marilú decide permanecer para acudir a la ceremonia de la boda y Víctor E., resuelve salir de inmediato para lograr llegar a tiempo al nacimiento.
Lo más prudente era esperar, era un parto primerizo y podría ser posible regresaran a Paulina, de todos modos estos partos tardan muchas horas generalmente. No sin controversia, Víctor E., decide tomar camino y Marilú permanece para asistir a la boda. Muchos parientes se quedaron preocupados por la salida de Víctor E., inclusive no faltó quien apuntara lo peligroso que era manejar tantas horas cuando se sabía que Víctor E., solía dormitarse al volante y solo cinco meses antes había sufrido un infarto, argumentos muy lógicos, pero Víctor E., salió de inmediato de todos modos, dejando a Marilú atrás, quien se regresaría al D.F., de acuerdo a lo planeado originalmente con algún familiar de los muchos que estaban presentes.
El trayecto fue fácil por no haber sido un día de tráfico intenso. Víctor E., llegó al hospital al mismo tiempo que Paulina, Andrés, Lupita y Vero quien asistiría en el parto, se iba a tratar que fuera psico-profiláctico. Tuvo que intervenir el Doctor ya que tenía que voltear a Andy porque venía boca arriba y lo dejo con un ojo morado, por causa de la maniobra.
Llegaron todos los parientes de Tuxtla, también muchos de Coatepec y durante esos días el cuarto de Paulina estaba lleno de visitas todo el día. Andy se veía fuerte con su ojo morado, todos los signos vitales correctos, tenía un peso normal y no hubo mayores problemas hasta el segundo día de su existencia, cuando empezó con mucha calentura.
Mucho se ha escrito, reportado y filmado, sobre la falla inmunológica genética con la que nació Andy y el milagro de su diagnostico y su salvación con la ayuda de las células madre del cordón umbilical de Sofía, su hermana salvadora. Aquí solo redactaremos un extracto de los hechos que sacamos de la memoria y por eso no será un recuento exacto.
Andy pasó 1,000 noches en hospitales; entro a la Unidad de Cuidados Intensivos más de 11 veces y pasó más de 25 días en peligro en esas Unidades; le pusieron como 28 líneas centrales y 32 colonoscopías/endoscopías; le han hecho cientos de exámenes sanguíneos; estuvo bajo nutrición parenteral por años; lo alimentaban con la ayuda de una pequeña bomba (nutrición enteral) por lo menos 3 años; tuvo docenas de transfusiones y fue examinado por más de 100 Doctores de todas las especialidades.
Sufrió entre otras afectaciones, sepsias - diarreas crónicas – meningitis – neumonías – infecciones urinarias – colitis – infecciones en los ojos – osteomielitis – apendicitis, etc., causadas por listeria monocitógenes, eschericia coli, ereptococus bobis, clostidium difficile, abicans fungus, citomegalovirus, estafilococo, rotavirus y otros en las diferentes ocasiones.
Andy frecuentó el Hospital Ángeles de Interlomas, al ABC, al Hospital Central Militar, el Childrens de Denver y el National Jewish Hospital de Denver Colorado, el Children’s Hospital Boston y los National Institutes of Health de Bethesda MD.
Lo curaban temporalmente y volvía a caer enfermo, se sentía y veía cada vez peor. Lo angustiante era que Andy al no saber hablar todavía y expresar sus dolencias, sus papás tenían que adivinar lo que le dolía y lo molestaba. Los médicos atacaban las amenazas de muerte y las enfermedades urgentes, sin darles tiempo de investigar lo que estaba detrás afectando a Andy. Era una situación desesperante. En el Children’s Hospital Boston había dos equipos tratándolo, el primero las enfermedades e infecciones que lo afectaban curándolo temporalmente y el segundo equipo dedicado a la investigación y al diagnostico, quienes acertaron por fin lo que tenía.
La familia se ajustó dentro de los hospitales a pasarla lo mejor que se podía. Se pasaron varios cumpleaños, santos y navidades dentro de ellos. La estancia máxima fueron los 90 días y pico que Andy y Andrés se pasaron encerrados dentro de una burbuja aséptica en el Children’s de Boston antes del trasplante de las Células Madre donadas por Sofía, y Paulina y Sofía solas por las frías noches en su departamento en Auburndale, Newton, Massachusetts.
Llegaron al Children’s Hospital Boston, directamente del aeropuerto Logan, a la entrada de emergencia del hospital. En México, el equipo médico aconsejo a Andrés y Paulina que el único lugar posible que podría salvar a Andy era ahí, por ser parte de Harvard Medical, donde se llevaba muchísima investigación y donde existían los elementos y personal para tratar de llegar a un diagnostico atinado, para después tomar el camino más adecuado para la curación de este complejísimo problema que estaba matando a Andy.
El Dr. Roberto Kretschmer, Veracruzano, era el médico-científico-inmunólogo, graduado de Harvard, que encabezaba el equipo Mexicano tratando a Andy, habló con sus relaciones en el Children’s Hospital Boston, para que recibieran a Andy e informarles de sus puntos de vista, criterios y opiniones. El equipo médico en México había salvado a Andy muchas veces y lo mantuvo estable, pero carecía de elementos para poder dar un paso seguro hacia la curación definitiva de Andy y temía que ya se estaban agotando todas las posibilidades, particularmente en el área de gastroenterología y por carecer de un diagnostico certero.
El Dr. Kretschmer solía repetir que Andrés y Paulina eran los ¡mejores papás del mundo! Al despedirse en el aeropuerto, aquel día que partieron a Boston, Paulina sin chistar, exclamó que no regresarían hasta que Andy estuviera sano….Los psicólogos apuntan que no hay escapatoria del tormento que acarrea la muerte de un niño. Muchos de los papás y mamás, sobrevivientes, recaen en depresiones clínicas severas y no pueden regresar a una vida normal por juzgarse responsables; distorsionan los hechos para castigarse y a los de su alrededor también….
En contra, el caso de Andy ¡permite ver que todo es posible! después de años de enfrentar peligro tras peligro, culminando en la formación de una familia solida, cuyos integrantes logran gozar de la seguridad provocada por sus propias fortalezas internas y con ánimos de lograr un futuro mejor, repleto de amor y apego, sin límite alguno. Andy el protagonista principal, ahora casi no recuerda todo lo que causó, y lleva la vida normal de un chico de diez años en Sudbury, Massachusetts.
Sin duda, las oraciones de todos ayudaron que se sucediera el milagro, pero primordialmente también el Children’s Hospital Boston, sus científicos, médicos, enfermeras y todos los que intervinieron en este éxito de la ciencia moderna, que señala un nuevo camino para la medicina futura, con el uso y aplicación de las células madre, que le dieron un nuevo sistema inmunológico a Andy, con el cual ahora se defiende perfectamente.
Hubo momentos que los involucrados sentíamos que el cielo era sordo, no escuchaba, pero mirando hacia atrás, nunca hizo falta nada, lo necesario siempre se presentó en el momento preciso. Había entonces Alguien que cuidaba que lo necesario se diera, por eso le damos gracias a Dios, por este magnífico milagro, por la vida de Andy, de Sofía su salvadora y ahora la preciosa Tania quien llega a completar a la “Familia Luchadora” en la normalidad.
El caso de Andy patentiza que no se puede razonar con las enfermedades, y menos cuando el paciente era un niño que todavía no sabía hablar. El sanar esta mas allá de los límites de la razón; se encuentra por un umbral muy estrecho, donde no cabe el ego toxico y donde si se encuentra el alma. Andrés y Paulina usaron de todas sus fuerzas para ayudar a salvar a Andy. Exponen los Doctores y Científicos, que aún cuando ellos hicieron su parte, sin el valioso espíritu de los magníficos papás de Andy no hubieran podido lograr el éxito de curarlo. La interpretación de lo que aquejaba al bebe fue la clave para que se pudiera ir adelantando en su curación y eso ocurría con el uso de facultades en su conjunto más potentes que la raciocinio aislado….
Andy, sin duda, lleva en sí mismo, esa fuerza que ejemplarmente usaron sus papás. Veremos que ira venciendo los obstáculos que se le presenten con gracia y resolución. Sofía ya lo hace también con muchísima energía. ¡Que interesante resultará mantenerse cerca y al tanto! Confirmaremos que Tania también será única y especial por estar dentro del seno de esta familia. Sobre Sofía y Tania se escribirá más después, a su tiempo….
Andrés, se ha entregado en cuerpo y alma, a las causas del Children´s Hospital Boston, trabajando en el “Trust” del mismo nombre, para cooperar en el constante esfuerzo de recaudación de fondos. Donativos muy necesarios para afrontar los maravillosos proyectos de investigación médica moderna, como por ejemplo, la aplicación de células madre a diferentes enfermedades y también para pagar arriba de cien millones de dólares anuales erogados para curar a niños enfermos cuyas familias no tuvieron como cubrir esos gastos. Son más de $300,000 dólares diarios que no se recuperan pero que si salvan a esos pacientes. El Children´s Hospital Boston atiende arriba de 500,000 niños anualmente de los cuales el 25% son hispánicos y acuden a el niños de todas las Américas y de todo el mundo.
Ana Paulina, ocupada con Tania que pronto llegará a los seis meses, ya prevé reanudar sus estudios de enfermería avanzada. La experiencia médica de Andy les ha despertado una vocación ardiente para ayudar a otros en situaciones similares y ambos Ana Paulina y Andrés encaminan sus vocaciones a donde puedan ser más efectivos, el recaudando donativos para el hospital y ella a ejercer la enfermería, que aquí en Boston, las “Registered Nurses”, por los estudios requeridos, son el equivalente a médicos en otros lados.