

Esa noche de Diciembre, se sucedieron varios detalles curiosos, en esta fiesta anual de la Asociación de Ejecutivos de Ventas, A.C. Mientras Víctor no quitaba el ojo de las dos señoritas dos mesas después, su mamá Lilia lo observaba. Víctor pensaba que quizás sería mas fácil sacar a bailar a la “gringuita” --a Maricha-- ya que a la de los ojos verdes podía ser más complicado, Víctor sentía entonces tener muy poca practica tratando a chicas mexicanas y todo el menaje social que eso implicaba, en esa época. La de los ojos verdes le era muy atractiva y podría ser más grande de edad, pensaba Víctor, y corría el riesgo de que no le haría caso…Conjeturas…
Sin embargo, la de los ojos verdes le atraía en serio. Lilia su mamá le dijo, “si no sacas a bailar a esa muchacha, yo voy a su mesa a pedirle que baile contigo…” acto seguido se levantan de la mesa Leonardo y Lilia, se ponen a bailar y se acercan a la mesa de los Fernández en donde también se encontraba sentado el Ing. León Ortega, amigo de ambos, al cual saludaron y fue entonces antes de que se cumpliera la amenaza que Víctor ¡saco a bailar a Marilú!
Marilú dice que ya se había percatado que Víctor la contemplaba, aunque todavía no lo admite totalmente, eso claramente quiere decir que ella también le prestaba atención a Víctor. Al bailar Víctor le pidió a Marilú le diera su dirección para poder visitarla, ella solo le dio su número telefónico… Víctor le dijo a Marilú “que bonitos ojos tienes”, como en la canción. Ya al irse, Mario, el papá de Marilú, le pregunto el nombre del muchacho con quien estuvo bailando; ella le contesto que con Víctor Treviño e inmediatamente le prohibió volver a verlo, porque la había engañado, ya que sus papás eran los Señores Mayer, amigos del Ing. León Ortega, con quienes estuvieron platicando en la mesa… Confusiones…
Marilú trabajaba en Industrias Mafer, S.A., como secretaria de su papá Mario, su abuelo Don Mario y su tío Alfonso. Víctor estaba becado por IBM aprendiendo el uso de computadoras en los negocios, de aquellas como refrigeradores y acudía al ITAM a estudiar Administración de Empresas.
Víctor, se pasaba de 07:00 AM a las 22:00 PM en clase, 15 horas continuas. De 07:00 AM a 08:30 AM en el ITAM; de 09:00 AM a 17:00 PM, con una hora para comer, en IBM; y de 18:00 PM a 22:00 PM, en el ITAM de regreso. No había tiempo para estudiar y eso demandaba concentración absoluta en las clases para por lo menos, lograr las mínimas calificaciones que exigía IBM para mantener la beca.
Solo durante los fines de semana se podía repasar algún tema que no había quedado claro. No había tiempo para fiestas, ni paseos, ni tampoco novias…Las calificaciones mínimas que exigía IBM eran promedio de 8.5 en el ITAM y 9:00 en IBM, que calificaba cada semana. IBM pagaba hasta el último lápiz y MN$3,500.- al mes (Un buen ingreso, los Mustangs de entonces estaban en solo MN$12,500.-).
A finales de 1962, por invitación de Leonardo M. Mayer, Víctor entro a trabajar en el Grupo Mayer y dejo la IBM, habiendo terminado los 18 meses de entrenamiento en el Departamento Educacional. Trabajaba específicamente en Lefo y Mayer, S.A., (LYMSA) Corredor de Reaseguro, bajo la dirección del Sr. Federico M. Lefo, quien era el jefe directo de Víctor. En ese entonces LYMSA era el único Corredor de Reaseguro en México.
Marilú trabajaba por las mañanas en Mafer y por las tardes acudía a varias clases sobre temas que le interesaban. Durante el tiempo en IBM, Víctor y Marilú se veían la tarde-noche de los martes y jueves, cuando no había clase programada en el ITAM y durante los fines de semana. Después se veían casi diario en casa de los Fernández, donde Víctor se incorporó a la familia y donde fue aceptado cenando ahí casi a diario. La familia Fernández constaba de Mario y Luli y sus siete hijos: Marilú, Maricha, Mario, Carmina, Manuel, Enrique y Teresita. Pili nació en 1964 seis meses antes de la boda en Enero…
Al principio, durante los primeros meses de conocerse y cuando había alguna fiesta, Mario llevaba a Víctor y Marilú en su coche y los recogía tempranito…Mario quizás por la independencia que Víctor tenía (ya había vivido fuera, dos años) tenía menos confianza. La realidad es que ni Mario ni Luli sabían cómo llevar las cosas, eran novatos en esto. Los que vimos como se superaron después con otras hijas pudimos apreciar que de verdad se preocuparon demasiado con el primer noviazgo en su familia.
Estos 31/2 años sirvieron para que ambos conocieran a todos los miembros posibles de las familias correspondientes. Víctor viajo varias veces a Coatepec, Veracruz, donde radicaban los abuelos maternos de Marilú, y mucha familia. El Dr. Rafael Sánchez y Doña María Luisa Todd de Sánchez fueron siempre muy cordiales con Víctor, así como los hermanos y hermanas de Luli y sus maridos y esposas. No se diga de los primos de Marilú, con quien siempre nos llevamos estupendamente, especialmente con Loli Pérez Sánchez y su novio de entonces, después su esposo, Carlos Cervantes. Las Ciudades de Coatepec y Xalapa le abrieron las puertas a la pareja en formación.
Por su lado Marilú conoció a la familia Mayer, a todos los Treviño, a los Lucido y los Caballero; todos estos familiares aceptaban a Leonardo M. Mayer como papá de Víctor. Épocas interesantes de mucha relación personal nueva, se ensanchaban los horizontes… Terminamos esta temporada Marilú de 22 y Víctor de 24 años de edad.
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